LA RADIO Y YO: LA HISTORIA DEFINITIVA

Esta historia he tenido de la oportunidad de contarla miles de veces, pero por tiempo siempre me he saltado momentos para no hacerla más larga de lo que en realidad es, así que pónganse cómodos porque aquí este relato les encantará.

Nací el 11 de julio de 1998 mientras se disputaba el tercer puesto de el mundial de Francia 98 entre Países bajos y Croacia, partido que ganaron los croatas dos goles por uno, en ese mismo año ya se estaba planificando la creación de una de las emisoras más importantes en la región y de la cuál iba a trabajar 19 años después.

Fui creciendo rodeado de cd's y cassettes de música cristiana, siento una profunda nostalgia cada vez que escucho el intro de esas canciones que no volverán a hacerse, y me remonto a aquellas tardes después del colegio escuchar discografías completas de: Marcos Witt, Jesús A. Romero, Marcos Vidal, La Hormiga, Rojo, etc.

En casa no habían muchos lujos, pero nunca me faltó nada tanto para mi, como para mis primas, y mi tío, quienes fueron mi compañía mientras estaban solteros, después que cada uno se casó me quedé solo.

Recuerdo ir todos los días al patio de la casa a girar la antena de la televisión para poder ver mejor los únicos tres canales que salian en "señal de aire": RCN, Caracol y Señal Colombia.

Mi primer contacto con la radio vino por medio del fútbol, las tardes de los fines de semana eran para escuchar los partidos transmitidos por Caracol Radio, la cuál desde los años 80's si la memoria no me falla, emite su señal en simultaneo con bogotá en los 960 AM.

Imaginarse quien lleva el balón, cuanto público asistió al estadio, donde se encuentra el árbitro, de que color es el uniforme de los jugadores, era y sigue siendo todo un deleite, era lo que se podía escuchar en un equipo de sonido que tenía mi tío, que había comprado trabajando en una dulceria.

Años más tarde, cuando hablaba con los compañeros del colegio, salía a la calles, me gustaba alguien en el salón, empezó a llamarme a atención otros sonidos, otras composiciones, otros artistas, estando muy pequeño en aquellos años entre 2003 - 2005.

No había manera de escuchar esas canciones en casa, había una prohibición rotunda, ¿Qué más podría hacer yo en esa edad tan corta?, acatar las órdenes. Todo cambiaría en el 2006 cuando de navidad me dan un radio pequeño, no quería carros, ni muñecos, quería un radio, y allí fue cuando descubrí a Cheverisima Stereo y posteriormente a empezar a escuchar más Caracol radio.

Ya tenía 8 años, no entendía muchas cosas, pero sabía que me gustaba, y más allá de lo que me permitían escuchar o ver, siempre me salí con la mía, la canción de la época fue "Pasame la botella" una especie de reggeton con socca, que escuché una vez mientras caminaba por la calle, pero ni idea de como se llamaba, pero adivinen que emisora la colocaba siempre, sí, Cheverisima Stereo.

Pasaba horas y horas en el cuarto esperando que la volverían a colocar, mientras jugada con mis muñecos, mientras me metía debajo de la cama al medio día buscando sentir el piso frío, ahí estaba yo con un radio de pilas y su antena imaginándome como era una emisora y como tenían tanta música.

A la edad de 10 años ya en el 2008 estaba en quinto de primaria, el colegio donde estudie desde pre-escolar hasta noveno me queda diagonal a mi casa, tenia que estar a las 7 de la mañana, pero como buen amante del sueño que soy eso no iba pasar siempre, una madrugada encendí el radio a las 5 de la mañana y coloqué mi emisora favorita, y estaba al aire un programa naturista, 30 minutos después inició un programa que me gustó por su presentación y su música, que aunque no estaba acostumbrado a escucharla, las historias que narraban era atrapantes.

"Amaneciendo con Abel" programa insignia de la estación de radio, dirigido por una gran voz y un excelente locutor llamado Abel Ordosgoitia Diaz, quien con su carisma, su humor, nos subía el ánimo directo hasta la luna.

Una noche jugando en la calle con mis amigos, mucho antes de que llegarán los aparatos electrónicos a mi vida, le reconocí la voz, me acerqué muy nervioso y me pregunté que si era el del programa, me dijo sonriente que sí, le comenté que me gustaba mucho la radio, y que me saludara todos los días que yo estaría escuchándolo.

A la mañana siguiente me quedé despierto esperando el saludo, y cuando mencionó mi nombre jamás pensé que fuera posible.

Todas las noches llegaba a visitar a un familiar a una casa diagonal a la mía, yo cenaba y me colocaba en la puerta para verlo llegar y gritarle: 

-------"Señor Abel buenas noches" (Con mi voz de chicharra)

---- "Buenas noches mijo" (Me respondía con su voz grave).

Una noche mientras esperaba que le abrieran la puerta sentado en una escalera, crucé la calle para saludarlo como de costumbre, me dio unas uvas que traía en su mochila y me hizo una promesa que lamentablemente nunca se pudo cumplir:

--- "Mijo cuando estés en quinto de bachillerato, te llevo para que hagas el programa conmigo".

En los años siguientes una enfermedad llegaría a su vida que lo alejaría de la radio, pero siempre ha estado en la lista de personas que hicieron este sueño de estar en la radio realidad. Donde sea que se encuentre su alma, debe de estar haciendo radio, quizás esté en la luna y no lo sepamos. 

Para el año 2010, teniendo 12 años ya el Internet había llegado al barrio, había un café Internet muy conocido y visitado por todos los pelaos de la época, cada computador parecía un mundo aparte, el que iba a escuchar rock, el que iba a escuchar reggeton, pop, hip hop, y a chatear por messenger.

Recuerdo crear mi primera y única cuenta de Facebook hasta ahora, y empezar a agregar amigos, y en esa oportunidad agregué a un vecino que trabajaba en la emisora, Elder Gomez Lobo, locutor y periodista de la matraca de Cheverisima Stereo, le dije en aquel entonces que me gustaba la radio, que era mi emisora favorita y que quería conocer la cabina.

Fui lo más directo posible esperando su respuesta, recuerdo que iba todos los días al café Internet y nada, el mensaje seguía sin responder, hasta que un viernes tipo cinco de la tarde fui por media hora, abrí Facebook y allí estaba el mensaje que si quería que fuera hoy que le avisara, pero el mensaje me lo envió como a las dos de la tarde, sin importar su respuesta le dije que quería ir, pero que no había visto el mensaje, me contestó que fuera ya mismo porque ya se iba, yo cerré todo y me fui corriendo para allá, al llegar tenía el corazón latiendo a mil, estaba nervioso, pero era mi sueño entrar, ya estando en la puerta, y tocado el timbre no había vuelta atrás.

Me abrió y me dijo: 

- Uyy el pelao Cristian, entra para que veas.

Era viernes, pero no de cualquier viernes, era viernes de Cheve-viernes con Iván Acevedo Madera, me abrió la puerta Elder y por un minuto vi la cabina de ese entonces, saludé a Iván y me quedé observando sin entender muchas cosas.

Le di las gracias, y me fui, esa tarde regresé a casa con una sonrisa enorme, si me hubiesen dicho que pasaría después no lo hubiese creído, he tenido la oportunidad de trabajar con todas las personas que escuché desde que estaba en el colegio, de todos he aprendido muchas cosas.

Siempre he estado enamorado de la radio, tenemos una relación de hace muchos años, nos damos un tiempo, nos divorciamos, luego nos encontramos como si fuera por primera vez, nos juramos amor eterno, luego se acaba el amor, y luego la vuelvo a buscar, es un ciclo interminable.

Mi historia no termina acá, continúa, y se seguirá escribiendo, hay mucho por hacer, hay más cosas que crear, el camino no se acaba.


Gracias por leer.



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